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Diógenes de Urquiza y la Ceocracia en el deporte

La semana pasada, luego de una visita a la Villa Olímpica por parte del Presidente Mauricio Macri se dio a conocer que Diógenes de Urquiza iba a reemplazar a Carlos Mac Allister, quien hará campaña electoral en La Pampa, al  frente de la secretaría de Deporte.  El miércoles 17 de octubre, en una entrevista publicada en Olé, amplió algunas lineas sobre las cuales va a trabajar en su gestión, como por ejemplo enfocarse en optimizar los recursos, reducir gastos, que no son más que decir en otras palabras cómo llevará adelante el ajuste que sufrirá el deporte. También expresó su negativa a que los deportistas «vivan del Estado», los mandó a trabajar.

Amigo de Macri, con quien fundó la Asociación Argentina de Pádel, ex gerente de GGM SA, compañía vinculada a las marcas Pony, Asics y Signia, llega a esta función luego de haber sido coordinador general del Enard.  Como los otros ministros y funcionarios que llegan desde el ámbito privado a tener una función en el Estado, remarca la importancia de la gestión y la administración. Estas frases hechas que se suelen leer y escuchar en declaraciones no son más que un maquillaje que esconde la aplicación del ajuste que afrontarán. Además afirma, pese a sus respuestas despolitizadas, que está convencido de que «el deporte le va a traer más alegrías a Cambiemos que cualquier otros tipo de actividad».

«Andá a laburar, ya tenes 21 años»

Aún así en las entrevistas que dio hasta el momento dejó entrever cómo se aplicará en el deporte. «El presupuesto siempre alcanza y sólo hay que manejarlo bien” fue su respuesta a la pregunta en donde se le consultaba por el recorte nominal del 9,6 por ciento en comparación con 2018, además dio un ejemplo con el que parecer ver que una excepción se puede convertir en una generalidad: «La Generación Dorada no tenía ni para la ropa. En plena crisis de 2001 yo trabajaba en Alpargatas y los dirigentes me pidieron por favor que les diera ropa porque no tenían ni para eso. Ese equipo fue subcampeón mundial y campeón olímpico…”. La frutilla del postre llegó cuando respondió sobre el rol del Estado en el apoyo a los deportistas: «No puede ser es que el deporte solo viva del Estado, es una locura. Hay muchas empresas que nos pueden ayudar. No puedo entender eso de “vamos a pedirle al Estado”. “Papá, dame plata”. No, andá a laburar, ya tenés 21 años».

En primer lugar, cualquier persona que esté cerca del deporte sabe que el presupuesto nunca va a alcanzar, siempre hay necesidades que no pueden resolverse por cuestiones económicas por la cantidad de cuestiones a tener en cuenta en el apoyo y desarrollo del gran número de deportistas que tiene nuestro país. En segundo lugar, casos de buenos resultados obtenidos luego de haber pasado por una preparación que no fue la adecuada, romantizando ese trabajo que se realizó en medio de carencias, no es algo a festejar ni a emular. Ni un chico o chica tiene que cruzar un arroyo para ir al colegio, ni un trabajador o trabajadora tiene que sumarle trabajo extra en sus días de descanso para llegar a fin de mes, ni un deportista tiene que entrenar sin la indumentaria y elementos necesarios para llegar a un objetivo. ni trabajar para mantener su entrenamiento y para poder competir contra rivales que reciben apoyos económicos que sostienen su actividad, y contra los cuales tienen que definir lugares en el podio para seguir manteniendo sus becas.

Diógenes de Urquiza, en sus declaraciones, se contradice, o muestra una cuota importante de cinismo, al decir luego de que el Estado no debería mantener las necesidades cotidianas del deportista, y por lo cual si es mayor de edad ya debería trabajar, que tiene como objetivo que «el deportista de alto rendimiento se sienta cómodo para que, con esa beca, pueda subsistir, esté tranquilo y pueda hacer el deporte que tiene que hacer porque puede subsistir«. Esta misión parece complicada de alcanzar, con la quita del impuesto del 1% a los consumos de telefonía celular que le permitió al Enard financiar el desarrollo de los deportistas hasta esta modificación, con el recorte que sufrirá esta área en el presupuesto del 2019 y con los cambios en la asignación de becas, subiendo la vara para obtenerla, pese a que tendrán menos apoyo para acompañar el crecimiento necesario que deberían recibir nuestros deportistas para llegar a ese objetivo.

El futuro del CeNARD y la posibilidad de que Buenos Aires organice un Juego Olímpico de mayores

En las entrevistas que realizó hasta el momento, también hubo lugar para leer otros adelantos de lo que será su trabajo en la Secretaría de Deportes. Además de hablar como si fuera un Ministerio, desconociendo el rango que tiene actualmente, y de no haber aportado ningún análisis de situación ni de rumbo en cuanto a políticas deportivas, contestando con frases hechas y rescatando sólo la realización de los Juegos Evita y de los Provinciales como política deportiva en el país, confirmó que los deportistas irán a las instalaciones de Soldati, que forman parte del actual Parque Olímpico, para realizar sus entrenamientos, dejando así el CeNARD. Este predio, junto al de Tiro Federal forman parte de futuros proyectos que alimentarán la especulación inmobiliaria, negocios que viene explotando el PRO en su gestión en la Ciudad. De esta forma parece alejarse aún más la idea que desde el COA habían pensado impulsar hace un tiempo para la construcción de más centros de entrenamiento en el país.

En cuanto a las posibilidades de que en nuestro país alguna ciudad pueda organizar un Juego Olímpico absoluto, de mayores, comentó que no era una locura, que se podían hacer eventos «buenos, rentables y honestos» y señaló la necesidad de pensar en un proyecto, a ocho años y «remodelar los estadios, de River, Boca, Mendoza». Además criticó que en Brasil se hayan construido cinco estadios en el mismo lugar, pareciéndole esto una locura.  Como si pareciera que estuviera tocando de oído, contestó con vacío de contenido y de conocimiento importante. No sólo los Juegos Olímpicos no son rentables, sino que se realizan en ciudades, no en un país, por lo que debería decidirse si cree que la sede debería ser Buenos Aires o Mendoza y luego, construir estadios en un mismo lugar.

«Cuatro mil pesos no me alcanzan para vivir»

Teniendo en cuenta estas declaraciones, nada mejor que saber qué es lo que piensan los y las deportistas. En ese sentido las judokas Ayelén Elizeche y Keisy Perafan nos dejan su opinión.

Para Ayelén, medallista de los Juegos Olímpicos de la Juventud de Naijing 2014 y bronce en la categoría de menos de 52 kilos en los Juegos Suramericanos Cochabamba 2018, «si su objetivo es que haya menos deportistas lo van a lograr. Es cierto que el Estado no nos puede mantener todo el tiempo pero lo que ellos llaman mantener es darnos una beca que te puedo asegurar que nos sirve para poco y nada. Si ellos quieren apuntar alto a que ganemos afuera, a que nos destaquemos, que llevemos la bandera a lo más alto que se fijen qué hay afuera. En Brasil hay un apoyo económico muy fuerte, vas a Rusia, Estados Unidos y es lo mismo«. Sobre el comentario de que tienen que ir a trabajar agrega: «Hay una realidad, entrenamos 6hs por día mínimo. A su vez tenes que estudiar, o al menos yo lo hago porque sabes que el deporte el día de mañana no te va a dejar nada. Tenes que tener un título que te avale para trabajar más adelante. A eso sumale que lo que quiere es que trabajemos. yo tengo mis changuitas pero es lo que me permite el tiempo, lo hago porque no me basta con la beca». 

La joven argentina que ganó en Cochabamba su primera medalla en un juego de mayores y es una de las principales proyecciones en este deporte comenta cómo fue reduciéndose el apoyo: «El apoyo bajó muchísimo. Antes sentía un apoyo enorme, nos pagaban los viajes, ahora ese apoyo se redujo a pocos atletas.  Hay viajes que no puedo hacer porque no tengo la plata y me pierdo puntos que dan esos torneos para clasificarme a los Juegos».  No sólo es complicado realizar viajes, incluso a nivel nacional para poder competir en estos torneos hay que gastar unos 8 o 9 mil pesos, sino que también para tener una beca hay que tener mejores resultados: «empezaron a subir la vara para las becas. Sacar reconocimientos por medalla de nivel Sudamericano, ahora lo quieren Panamericano. Es difícil sacar una medalla panamericana. Tenemos muchas potencias mundiales en américa. Sacando medalla nivel panamericano requiere mucho esfuerzo, a todo esto nos exige que salgamos a trabajar, en qué momento queres que nos dediquemos al deporte para poder salir campeones o que ganemos medallas panamericanas cuando competimos con gente que los apoyaron desde que tienen 5 años»

Para finalizar cuenta lo que recibe por actual beca y cómo repercute en su vida cotidiana: «Por ahora no me sacaron la beca, pero lo que me dan no me sirve. Tengo una de 4 mil pesos y otra que da la Secretaría que casi que no la cuento porque te pagan cuando quieren. Con cuatro mil pesos no podes vivir. Yo voy al CeNARD desde Avellaneda, desde las 8 hasta las 22, duermo como puedo, además estudio, trabajo cuando puedo, estos recortes los estoy sintiendo mucho». 

Keisy Perafán en la categoría de menos de 48 kilos también suma su testimonio. la subcampeona panamericana de este año (perdió la final ni más ni menos que con Paula Pareto) nos comenta: «El secretario de deporte no se pone en nuestro lugar, y realmente desconoce de nuestras necesidades y nuestros tiempos. Es muy difícil estudiar y entrenar, pero muchos lo hacen porque se organizan. Pero estudiar, entrenar y trabajar es casi imposible. Puede hacerse, pero el deportista no va rendir»

En cuanto a los cambios para recibir las becas agrega: «En mi caso particular no tuve problemas porque las becas se otorgan de acuerdo a tus méritos deportivos. El año pasado yo tenía una de nivel Sudaméricano, pero en noviembre más o menos nos informaron que a partir de 2018 el ENARD solo iba otorgar becas a los deportistas que logren medallas panamericanas. Trabajé mucho para que esa presión no me afectará tanto, y este año logre una medalla de plata panamericana y el ENARD me siguió pagando. Pero el resto de mis compañeras no lo lograron. 3 de ellas perdieron la lucha por el bronce en el panamericano y por lo tanto la beca«

En síntesis, pese a las esperanzas que nos deja el buen rendimiento argentino en los Juegos Olímpicos de la Juventud, preocupa el futuro de nuestro deporte si se materializan estas ideas con las que pretende llevar adelante Diógenes de Urquiza su gestión al frente de la Secretaría de Deportes. La lógica empresarial, típica de Cambiemos, con los ex CEO’s de empresas que parecen tener el curriculum óptimo para administrar los recursos del Estado y conformar el mejor equipo en los últimos 50 años no parece que hasta el momento haya dado resultado en la gestión del Gobierno. Además, la meritocracia deportiva parece ahora profundizarse con los nuevos requisitos para tener apoyo económico, que a su vez también tendrá un fuerte recorte, y si se le suma la búsqueda laboral que deberán emprender algunos y algunas deportistas para sostener su carrera deportiva complicará no sólo la posibilidad de llegar a los podios necesarios para mantener o alcanzar una beca sino todo lo que conlleva la presencia y aplicación de una verdadera política deportiva en el país.

Foto COA

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